The Drift / Explosions in the Sky (05/11/11)

Si los conciertos no dan la talla como para merecer ser narrados con detalle lo suyo es que al menos tengan la decencia de tener una aventura detrás que pueda ser narrada. En este caso la aventura comenzaría en la puerta de la Sala Oasis, lugar de un sonido ejemplar de unos precios más bien abusivos para la ciudad, donde nos espera una tercera parte de los Hello Drivers. Después de un buen rato de espera, siempre acompañados de la sensación térmica equivalente a la de un pingüino resfriado, entramos dejando en consigna una entrada para el tercer saludador de coches conocido como Sr. de Incógnito; así es el ingenio del grupo, enciclopédicamente pueril. Una vez dentro no esperábamos que todo sería ir de mal en peor. Y es que, después de los abusivos precios en barra que me hicieron decantarme por convertirme en straight edge por unas horas y de que llegaran las dos partes restantes del grupo comenzó el concierto.

Los teloneros, The Drift, demostraron tener una capacidad infinita para conseguir despertar los más abruptos bostezos en un público completamente entregado. Después de una primera canción bien ajustada -el cual sería, finalmente, el leit motiv de la noche- el resto sería una calco clónico de minimalismo técnico mal entendido y peor ejecutado donde nada sonaba como debía de sonar. Extremadamente aburridos, con un directo increíblemente soso y con un bajista que era más un adorno que un músico -la frase más repetida durante el concierto por mis muy punkies acompañantes fue ‘¡Si se está aburriendo hasta el bajista!’- dieron casi una hora de lamentable espectáculo donde el tedio fue el único que salió ganando de la actuación. Por otra parte tampoco nadie se hubiera atrevido a decir nada con un grupo cuyos algunos de sus miembros parecían sicarios rusos dispuestos a trepanarte el cerebro con una baqueta si se te ocurría mostrar algún atisbo de disconformidad con el directo. Por eso hicimos mutis por el foro y aguantamos lo suficiente hasta que llegaran Explosions in the Sky.

Con los ánimos derrotados después de casi una hora de teloneros aun tuvimos que esperar otra media de intermezzo en la cual la gente se aglomeraba rápidamente conformando una masa barboteante de desquiciada gente sosa. Y es que, se mirara donde se mirara, sólo se veía una infinita oleada de rostros de gesto bobalicón, intercambiables unos por otros, dispuestos felices a seguir pasando una de las noches más sosas de su vida.

Cuando comenzó Explosions in the Sky ocurrieron, esencialmente, dos cosas: una buena y una mala. La buena es que comenzaron con un tema tan rotundo, redondo e impresionante como es The Only Momento We Were Alone -tema que todos los sosos (término, además, usado en instancia original por Rak Zombie y usado a posteriori por mí) a mi alrededor no reconocieran hasta el minuto tres, aproximadamente- con el grupo dándolo todo y demostrando que no has escuchado post-rock hasta que lo has escuchado en directo. El directo marca la diferencia entre los sosos y los semidioses de la música. Lo malo es que si comienzas con la mejor canción de tu repertorio, este un hecho tan objetivo como que necesitaría alguna clase de sustancia ilegal en sangre para tolerar otro concierto de The Drift, el resto del concierto, por pura comparación, sonará desinflado. Y así fue. El resto sonó bien pero siempre quedaba la sensación de que lo habían dado todo en los primeros diez minutos y después se habían desinflado de una forma brutal.

Entre medio del concierto, además, Rak Zombie sufrió una lipotimia bastante grave que nos obligó a realizar la titánica y aterradora búsqueda de aire fresco. A través de una marea impenetrable de sosos ella se abrió paso con el estoicismo de un héroe que sabe que debe hacer cualquier cosa para su supervivencia; yo miraba con terror esas caras desencajadas en éxtasis que parecían querer asesinarnos, todo ello a base de esa impostada felicidad tan propia del soso, por interrumpir su éxtasis casi místico de comunión con El Aburrimiento. Lo demás son pequeños conflictos con guardias de seguridad/ex-skinheads metidos de farla que les parece intolerable que te mueras en mitad de un concierto (y te lo hacen saber con violencia), un soso cuya identidad será recordada siempre como Bailecitos o una sosa que produjo un terror en mi equivalente al de un político cuando ve aparecer un inspector de hacienda con fama de incorruptible por la puerta de su despacho.

Después de casi tres horas, treinta euros menos y asistir a una especie de macro-ritual de invocación de alguna clase de dios primigenio de la anti-diversión puedo decir que deberían pagarme para que vuelva a pisar un concierto de esas características. Pero, sí he de ser sincero, por un momento me sentí un auténtico soso mientras sonaba The Only Moment We Were Alone. Y ahora siento que no puedo despegar de mi esa mirada del abismo.

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Comments
3 Responses to “The Drift / Explosions in the Sky (05/11/11)”
  1. NLHPNLP dice:

    Gruñidos. Humchi, humchi. ¡Ey, ey!

    Gabba, gabba, ¡quien soy! Yummy, yummy. ¡Ey, ey!

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  1. […] The Drift / Explosions in the Sky (05/11/11) Youngteam – Daydreamer (2011) Salem – I’m Still In the Night (2011) Kavinsky – 1986 (2007) Iceage – New Brigade (2011) The Pillows – Little Busters (1998) […]



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